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SERGIO GALÁN PINO
Nació en San Antonio de los Baños, Cuba.
Estuvo asilado en la Embajada de Perú en La Habana, desde donde
salió rumbo al destierro en 1980. Es miembro del Círculo de
Cultura Panamericano, del Instituto de Cultura Peruana y del
Colegio Nacional de Periodistas de Cuba (en el exilio). Ha
publicado "La Embajada del Perú: un salto hacia la libertad" y
está próximo a salir un libro donde refleja el dolor de su
interminable destierro. Obtuvo varios premios en poesía: el José
María Heredia de la Asociación de Comentaristas y Críticos de
Arte (ACCA), el Agustín Acosta de Gala, el del Círculo de
Cultura Panamericano (Capítulo de Miami) y el premio Andrés de
Piedra Bueno. Publicamos a continuación su obra premiada en
primer lugar en el XVIII Concurso de Poesía del Instituto de
Cultura Peruana de Miami.
A LA DERECHA DEL
SUEÑO
Asómate en el
rincón
más inhóspito del
canto,
mintiéndole un
cielo al llanto
en que viaja el
corazón;
en anónima
eclosión
crea un miraje en
la arena
de esta - casi
nazarena -
llaga de mi íntima
piel
y que - derramada
en hiel -
me galopa cada
vena.
Asalta esta gruta
extraña
en que mi horror
evidencio,
alquilándole al
silencio
su estrella menos
huraña;
reta a la niebla
que empaña
mi tránsito
vertical,
hurta al alba su
panal
y redímelo en mi
frente
con la intención
permanente
de un milagro
matinal.
Ven y agráciame
con el
lenguaje azul de
las algas
de ese mar en que
cabalgas
ebria de sol y de
miel;
deshabítame la
piel
de toda raíz
obscena,
clausura esa voz
ajena
que mis sentidos
rechaza
y con tus manos
aplaza
la muerte de la
azucena.
Asómate ya... que
aún puedo
saltar a un cielo
mayúsculo
y prófugo del
crepúsculo
irme a la
izquierda del miedo;
rescátame donde
quedo
mas al dorso del
dolor,
dale a esta fiebre
el color
que asume un ángel
dormido
y en mi más alto
latido
abre un refugio al
amor.
ACRÓSTICO
(Dios es Amor)
Divina Esencia,
Ser trino,
Imagen de lo
Absoluto:
Orbita cada minuto
Sin sol por donde
camino
Estrena un cielo
genuino
Sobre mi terco
dolor,
Apresúrame un
color
Más cercano a tu
voz lacia
O refúgiame en la
gracia
Redentora de tu
Amor.
SONETO POR MARÍA
Ya
constelado el milagroso seno,
ebria
de cielos la mirada pura,
encendida
en visiones la blancura
que
anida entera en su perfil sereno.
De albos asombros
el camino lleno,
tatuada
por la gracia su cintura,
vestida
con la angustia prematura
del místico
misterio nazareno.
Asi vino Maria
Inmaculada
(refugio y
esperanza de alborada,
promesa vertical
al fruto bueno)
flotando
por los tiempos su ternura,
ebria
de cielos la mirada pura,
ya
constelado el milagroso seno.
SONETO A LA GUERRA
De negarte mis
íntimos cristales
me ha crecido en
el sur esta quimera
y he quemado mis
sombras en la hoguera
de todos mis
contornos verticales.
De negarte abracé
los ideales
que volcaron el
verde en mi bandera
desplegada hacia
el sol bajo una espera
nutrida
por un sueño de panales.
Hoy te veo volver
bajo otros nombres
(en un pacto sin
fecha con los hombres)
pero
a pesar de tu estocada audáz,
Aún
te sigo negando en mi impotencia
y es que hay un
seis de agosto en mi conciencia
que
no podré desalojar jamás.
BAJO
LA LLUVIA
Mujer, bajo la
lluvia tu mano es como un puerto.
Aqui me tienes
pleno cabalgando en tus ojos,
que habitan el
cansancio, la duda y el silencio.
Hay ángeles
nocturnos que velan nuestros pasos
desde todas las
ramas que saludan al viento.
Este
exilio de estrellas hace mi sed más honda
y la palabra "mía"
me humedece los tuétanos.
El calor que en
los dedos te dejó mi contacto
ha hecho que la
noche de los dos tenga miedo.
Mujer,
bajo la lluvia tu mano es como un puerto.
Te necesito en
todas tus formas ignoradas:
tórnate
almohada, loba, rayo, panal, espejo...
Las luces del
asfalto nos traza una consigna
pero
tu voz se impregna de la palabra sexo
y tu boca va
abriendo cauces definitivos
y mi amor se
emborracha con tu tacto de fuego.
Yo
quiero detenerme en tu verdad sublime.
No me sueltes la
mano: llueve afuera...y adentro.
No me sueltes la
mano: quiero anclar en tu puerto.
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