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José Guillermo Vargas

     
EL LAR ENVEJECIDO
 

Mi casa se envejece por las tardes:
Gente extraña escala las paredes
y extermina el último árbol que me queda.
Los pájaros ignoran el motivo de la tala
y me cierran el pico y sus gorjeos.

Mi casa se entristece y llora.
Las paredes en ángulos obtusos
se resisten a mojarse
con el zumo de mis versos;
cálidas espinas viajan por mis libros
y asesino en los rincones
las camadas de serpientes.

Yo que canto siempre al Sur de mis designios,
siento miedo tomar mis pasos hacia el norte:
Todo ahí es irrescatable y la soledad arrecia
en las magnolias secas del jardín.
Los ojos tristes que ayer rezaron aleluyas,
me miran con desdén y bonhomía...

Tal vez por eso mis manos se resistan
A grabar la cartilla de mis hijos.
Pues queda la salmodia en mis oídos
y sus tiernos deletreos del primer abecedario.

Abro mis ventanas en busca
de rostros que adornen los retratos,
y se burlan por ser un soñador
mendigo lujurioso de ilusiones.

Apago el pebetero por si errante mariposa
se introduzca a la jaula de mi pecho.
Las manijas del reloj avanzan timoratas.
Ellas saben:
Nadie viene a una casa que envejece.

Mi casa se deforma por las tardes.
Tuerto, avieso, ahíto cual ladrón,
escondo palos, piedras y huaracas:
mis lunas y espejos los pongo a buen recaudo,
sólo así me invade extraña sensación
de inventar un cuento nuevo y narrarles a mis hijos
el porqué los lamparines se apagan en otoño

y porqué el folio inicial de la bitácora
espera a una estrella titilante en su confín.

Mi casa se encanece por las tardes;
me deprimo en este juego de caínes y abeles
y es inútil pintar de verde mis paredes.
Mi mujer ajena a todo el descalabro,
relee piadosa la primera carta de amor
que le expidieran...

Me exaspero, lloro y me razguño.
Soy una serpiente que mordiéndose la cola,
Se huye y se persigue en los tumultos.


Mi casa:
¡Cuánta pena tengo en esta casa!

 


 

 

COMUNIÓN

 

Brisa:
Del alba o de la tarde
o
cualquier brisa que seas
tú sabes quien es como yo.

Si cepillas veloz el mar infinito
o jugueteas coqueta
En las playas ardientes,
haciendo imprecisos castillos de arena:
¿No has visto acaso
el alma gemela que ría,
que vibre, que llore extasiada
al gesto del niño
en su paso primero?

Brisa, brisa mía:
En las zonas pobladas
o en las estepas lejanas
tú has recorrido mil rostros
rozado mil labios
o mil pechos turgentes o tibios
asaz has tocado.
Un rostro, un labio, un pecho
gemelos al mío
seguro has cogido.

Dímelo pronto,
no tardes su anuncio;
mira que el invierno
ha tiempo rasguña mi rostro
y mi pecho
-enhiesto hace poco-
tan sólo palomas tul grises despide.

Brisa del alba o de la tarde
o
Cualquier brisa que seas,
tú sabes quien es como yo;
tráimela contigo
fundir quiero en ella
mi rostro,
mis labios,
mi pecho,
¡Mi alma!
 

 




SALMO BALBUCIENTE
A MANABÌ
(Poza Honda)
(A Horacio Hidrovo)


Cristalería loca
en carnaval de espejos,
flota purpurina nata
en prismas de colores.
            En mis ojos,
            cuerpo y alma...
            recojo en este longo lago ,
            pedrería de recuerdos
            incrustados en mi vida.
Invasión de espejos
porto en la memoria
y cantáridas doncellas
danzan en nocturnos
en las cuencas de mi venas.

Nada hay en mí,
en que te conocí,
que no sean prismas
danzando
Manabí.
 

 

 



CRUZAN CIMITARRAS
(Perverso cronograma de un beso elemental)

 

Cruzan cimitarras
en lago hirviente de salivas.
La voz y los recuerdos
-arriba se suicidan-,
y en bóveda roja palatina,
recogen gritos o quejidos.

Cruzan cimitarras:
               tuércense,
               enróscanse
rozan,
               trozan.

Se erectan
y luego lidian
a contrazuelos
de molares.

Caninos trituran
sin orden
ni concierto:
              muerden,
sangran,
              recuestan
y alertan incisivos
                            que todo está
                            por consumarse.

Cruzan cimitarras
en lago hirviente de salivas...
Labios cómplices, lascivos y pacatos
se retuercen puntiagudos, incisivos,
o enmudecen, huyendo del espasmo.

Lava ardiente -a contraparte-,
discurre en culebreos
por los muslos
y el Talibán, blandiente alzor,
disfrutará de paso,
las algas transparentes
durmiendo sobre Venus.
El monte recolecta lava hirviente...
y espera al Talibán.
                 Todo cae por su peso
                 en dos dátiles oscilantes...

No confíen:
sangrantes cimitarras,
jamás descansarán
si el Talibán erecto,
los espera.

Gaitas, panderetas,
siguen ritmo cordial desde sus pechos.

El corazón no habla.
Se estremece.
El orgasmo viene
al final
del
calen
da
rio.


 



UN OJO GUIÑA EL CISNE
 

Hilillo de tu voz, diagrama
un canto gregoriano por tu cuello.

-El cisne pavonea y se perfuma-

El cisne se extiende perezoso
en el centro combado de tu vientre
y sus alas groseras intentan despertar
los botones cerúleos de tus senos.

Despiertan cantáridas
de tu ombligo por poquitos
y portan cítaras al clítoris,
coronado de algas transparentes.

El cisne se extiende y pavonea
reptando por la urbe de tus venas.

Esclavas mozambiques
bañan y tornean tus columnas
con mirra, miel y dátiles.
Los muslos tensan ritmo
del cisne que baila y pavonea.

A tu espalda corretean los delitos
y descansan en derrier
de exacta y apetitosa curvatura.

El cisne espera,
y guiña un ojo.

 


 


LA MEMORIA DEL ESPEJO

Escuchando a Zarazate

El calendario repta impunemente
y se impregna en el espejo de la sala.
Saeta transversal de luz, irradia catetos de miseria.

Antiguos salones guardan
un viejo olor a vino agrio
y naftalina emerge inflamando pituitaria.

Oscuros domicilios se retratan en mi mente
con abuelos y otras parentelas
y ese olor a tiempo viejo, durmiendo en sus levitas,
levitan tenaz en mi memoria.

La victrola con un perro escuchando lo inaudible,
garrafa de vino con vino avinagrado;
otra escultura que incendia moralinas y,
un desdentado acordeón que gime y ya no canta,
parecen burlarse por atroz incoherencia...

Hoy he cocinado, hervido vegetales y
lavado esta ropa que guarda mugres
y olores inlavables...
(como amores y amistades desleales).

...Y ese sabor a vino agrio, a senectud,
con un viejo desdentado oyendo una victrola,
como un perro viejo que sí escucha lo indecible.

Y el calendario, reptando impunemente...

 

 


 

BEBERTE Y VERTE EN EL CRISTAL

 

Te miro tras el cristal
de un abocado vino jereziano;
y me baño locuaz en los nudos lasos
de tu aorta
y
siembro albas en tus venillas que fulguran
la epidermis de Carrara.
Lámparas de azúcar arden en vértices obtusos
y emerge sinfonía razgada entre tus piernas.

Suena el cristal del vaso acampanado
y
tintinea entre mis dientes
el medido torrente
que baña feliz a mi garganta.
Desnudo Leteo con impúdicos mensajes,
se regolda en el tinto Cabernet de tu sangría.

Absorbo hasta el vacío tus arterias
y mis sueños hacen el amor con gualdos leucocitos,
hinchando mis carrillos en medido afán proselitista.

Alzo el vaso a la altura de tus ojos
y zaetas destapan costras de inéditas heridas.

Te miro tras el cristal
de mi abocado vino jereziano
y me pregunto borracho de tristeza
si no he sido murciélago falaz
de tus desgracias?
Soy
N
o
c
t
í
v
a
g
o
mendaz y habitante perpétuo
de tus perversas noches de tragedias.
Te miro tras el cristal
de mi ternura.


 



LA SIMETRÌA DEL CUADRANTE
 

Llegar
con equipajes de cíclicos caminos
para morir en asímétricos cuadrantes.

Te irás cogiendo un carruaje
cualquiera que imagines.
Lanzarás por la ventanas
gerundios, retratos y adjetivos
que muerdan tu memoria.

Infectada quedarás de muzgos,
y carnívoras plantas orientales
devorarán de a poquitos
nientras dure el jolgorio
de tus carnes.
 

El rectángulo nunca fue perfecto:
En esa forma nos iremos.
 

 

 


 

 

THE END

 


Existir,
presentimiento extraño
de acabarse todo.
De ver en las ventanas
cernirse pólen sepia de crisálidas,
mientras corva cimitarra espere que camines.

Existir,
presentimiento extraño
de un diálogo de viejos
clavados en las bancas,
expulgando al tiempo
el espacio que vivieron....
              Un perro viejo espanta
              de pena pulgas...y osamentas ofrecidas
              y lame por placer el borde
              de su sarna...

Muerde aire el lomo de partículas
y millones de neuronas alguien recopila
que despiden nuestros cuerpos.

Viejos, pulgas, perros
se retratan en los charcos.
            Crisálidas también,
            pero lloran.

Las calles se aglutinan
y rondan perdiendo identidad.



                    Existir,
                    ese presentimiento extraño
                    de acabarse todo,
                    con un genoma inútil bajo el brazo.

                    Ppe. Vargas

 

 


 

 

BENEDICTUS

(A Martha Sepúlveda
por traer Colombia a mi casa.)


Por corta callecita
llegas a la aldaba de esta casa.
Te reciben con fragor de los mosquitos,
al sobarse tiernos sus estambres.

A mitad de este pasillo
el barullo de los libros
distraerán tu bonhomía
que, en verdad, es donde vivo.

No hallarás, de seguro, refulgencias
acostumbradas en mansiones:
Los que moran acogieron -por tu culpa-,
geranios colorados a sus pechos
y deciden sembrarlos en los tuyos.

Tampoco verás gorriones, ni calandrias
que canten sobre chinos jarrones jaspeados,
ni pájaros danzando sobre un cordon de 120,
porque todos ellos concentraron ritmos
en sus voces, antes de que llegues Visitante.

No oirás rumores de mares o lagunas,
-tal vez cromáticos seseos de voces entrañables
             que se fueron... -
ni verás océanos azules pintando
jarcias y veleros en sus lomos;
porque todo ello será ocultado entre los labios
de quien abriendo sus ramajes,
te reciben visitante.

Todo esto que te cuento
se ha ocultado entre acuerdos
tácitos de sombras
vesperales con mis hijos,
a fin de que regreses
por el corto pasadizo
hacia el pecho de Palmir Alicia,
que es, en buena cuenta,
el ama de la CASA,
de tu casa,
             y...si me dejan,
                       (también)
                                     mi
                                         ca-
                                              sa
                                                 .

 

 

TERSO REQUIEM PARA UN ASESINATO.
 

Tengo hoguera procaz en las entrañas
y un vasito de agua a cuidarte del incendio
voraz que te aniquile.
El agua cuidará la corrosión
y los peces vestirán tu desnudez
cubriendo escamas
las marcas tatuadas con mis uñas

Es posible salgas del vaso en que te puse:
Es poco el continente
al inmenso contenido que adoré.

He puesto brida a las tormentas
a que indulte al aire encabritado
y respete el aquelarre vaporoso
de cenizas que te esparza en tus huídas.
Extendí el alba
en sus anónimos confines
a que te anude, susurrando,
en los vértices malditos
en que intentes tus huídas.

Y entonces mis besos como piedras,
a golpearte irán el corazón y te asesinen.

Muerta, bien muerta
pero te quedarás conmigo.

 

 

 

 


 

BREVE SQUERZO DEL SILENCIO
 

El silencio tiene forma y sello
envasado en tu silueta
y hasta danza enredado
alborozado
en tu corpiño.

Do si tuviera nilo verde
iridiscente en tus pupilas
o como cientos de venados
pastando orondos las praderas
cuando callas...

El silencio tiene añejos colorines
en el trigal rebelde de tus trenzas
(en qué horario muerde el viento
la madeja de tu pelo?),
si hasta canta
al modular rebelde de las brisas..

Tu silencio tiene el breve sabor
del vino ajenjo:
ácido fuera
e incendiario
en mis arterias,
cuando cruzas veloz
el espejo esmerilado
de mi espera.

Calla.
No musites.
Abre tus pupilas
y clava el aguijón
de escorpión dorado.
Y volarás seda y perfumada
entre las brumas,
a que te vistan
los sueños de mi almohada

Así:
Al canto del abismo,
desnuda te peino
en tus silencios
y un millón de chilalitos
se suicidan en tus labios.
 


 


 


ELEGÍA PARA UN DIA TRISTE



Del balcón turquí, estrellas se suicidan
y el cometa fuma el penúltimo tabaco de su viaje.

El mar desteje orlas espumantes,
sin pecar el límite signado de las playas.
Estrellas y cometa se refractan en su espejo.

Hierve el mar...los peces hacinados se descaman en la arena
y albatros discuten posesión de estelas estrelladas.

Negras sirenas en la rada, con bajeles rojos desmayados,
entonan Misereres y Nocturnos, plañendo mandolinas;
otras, guiñando, ocultan eróticas sus senos
a tuertos piratas desdentados.
                                                                                                                             -Ignoran el suicidio sideral-

Cordeles pescadores ensayan pentagramas en los rayos de la luna
y lluvia regia, en gotitas cristalinas, componen sobre ellas elegías.

Desde el bostezo del abismo, eco afónico interpreta
aria maldita, al trueno adolorido.
                                                                                                                             Los rayos rubrican su derrota.

El mar vara estrellas chamuscadas de hojalata
y piratas desdentados arcabuces se construyen
a defender tesoro miserable.....

Y yo,
desde un balcón turquí,
enciendo cigarrillo y
asesino el último sueño que me queda,
 

 


 



ZARABANDA DEL ABUELO
(A mi nieto Rino Jr.)


Tengo en brazos montando equino al Tiempo.
Es un frágil arquetipo de gorrión y chilalito,
que explota en sangre viva hasta alturas
de la bóveda dorada de mis padres.

Se columpian sus ramitas en barandas de este abuelo,
siguiendo el rítmico tambor del corazón cancino con que vivo.

Tengo el lerdo sabor del aire que respiro
y el humus salado en mis carrillos, de los mares navegados.
Son míseros y marcan el hollín que peinan mis persianas.
El tiempo encabritado, sabio se resiste,
a oxigenar mis almanaques
al brote de sus alas infantiles.

Zumba que te zumba la sed en mis oídos
y es grosera vieja carretilla y equipaje
que esperan a traspatio de mi patio.
Es tan nueva la gema que apretujo,
que todo envejece al compararla.
Luciérnagas asmáticas danzan a su lloro
y gaznápiro robar intento,
el puchero que me engaña en su sonrisa.

El pleamar y bajamar del vientrecito,
que remedan chalanas orientales,
expiden aire apenitas sus pulmones
y remecen en loquerío indescifrable
la colmena hinchada de mis sueños.

Tengo en brazos el oro en peso y el icor de juventud
que buscaban piratas y chamanes en el vientre de los lagos.
Hoy tengo vetas ancestrales que busqué toda mi vida
y emergen de su voz infante, surtidores de ríos contenidos
en la red hereje de mi aorta que se acorta....

(Soy infeliz feliz y cocinero malo de sueños y metáforas).
No lo niego,
y por pirómano condenaron mi trajín en óleo hirviendo.
Mis proyectos se agazapan en la sombra de las sombras
de esqueléticos rosales...
Cogí vientos y bandurrias, cierto,
y tras plañir, de loco me tildaron.
Aún así, canto y bailo meciéndolo en mis ramas
y todos certifican mi andrógina locura).

Desfilan duendes sus ojitos, oxigenando mi aire envenenado.
Sus manitas tejedoras de laúdes, cardan los sonidos
y en zarabanda sus pies brincan a la espalda
de las murrias del crepúsculo.

Tengo entre mis brazos albas gelatinas de ángeles bebitos
y un balcón de algas rosas besando enredaderas.
Desde aquí, bandadas de palomas escapan de mi pecho al estrecharlo.

Tengo entre mis brazos un alcázar extenso e infinito
donde el Sol se achiquita y lloriquea
imitando el arrullo de mi nieto....
La Luna desnuda su sonrisa y me guiña coquetona el ojo izquierdo;
y la veo, anonadado, desde el espejo de sus ojos...

Tengo entre mis brazos
el mundo que no tuve.
La Luna el Sol y los piratas,
lloran,
rebecean
y me

envidian.

 

 


 

 

ANDANTE EN GRIS MENOR
(A mi hija Nanni, en sus quince años)
 

Cuando de tu pecho un día
se lancen las palomas
a buscar oteros azulados
o modulen las campanas el

Tin
              Tan
Tin

de tu alborada...

Cuando en la agenda que diagrames
mi nombre no figure
en los circuitos de tu vida
ni el fantasma de tus pasos
se interprete en el piano de tus risas...
habré perdido, sin quererlo,
una Princesa o,
un bordón guitarrero en mi bohemia
y el cisne fucsia que arrulló tu cuna,
perderá al fin su talle alabastrino.

La pena cerrará mis ojos
y se abrirán los zaguanes al poniente.
En los puertos perdiéndose en celajes
cantando irás ignara a mis otoños
y los brazos (del ladrón que te arrebate),
portarán tu lirio en su corona.

Serán cortos los días de aleluyas
y longos los viernes
cuando rengueando a mi ventana
los carteros despotriquen olvidando
los nombres de mis calles.

Entonces:
Los ecos repartidos en mi valle
me dirán sutil que estoy sobrando
y que el canto que arrullara a la Princesa,
hace tiempo que perdiera su vigencia.
Las lámparas sin óleo en las entrañas,
qué luz podrán brindarme?
Será tarde cuando indague entre los niños.
Será tarde cuando grite entre las sombras:

¿Quién fue el sagaz que sutil robó mi vida?

             A lo lejos, el rapaz, portando va
             tu lirio en su corona...

© 2007 José Guillermo Vargas


José Guillermo Vargas

Escritor y poeta con 7 libros publicados de su autoría: Hoyuelos (1976) / Mañana es Setiembre (1983) Los Manuscritos desasidos (1984) / Fábula del Fauno Socarrón (1985) / Seis razones para la perfección del beso (1987) / El Espinario de Faón (1987)/ Como años esculpidos (1995) / Canto Lascivo (1998) / Zarabanda del Abuelo ( 2001). Reedición en 2005. Todo ello por Ediciones Maribelina en Lima Perú.

Fue Profesor en Educación en la especialidad de Literatura. Doctorado en Literatura. Bachiller en Teología. Todo por la Univ. Católica del Perú. Comentarista de literatura en periódicos y revistas. Periodista cultural. Dirige el tabloide trimestral OLANDINA, revista de Literatura y Arte intercontinental, de 28 páginas que ya va a su número 24 en 2005. Editor con 81 libros (títulos) publicados - Autor de 24 antologías y/o selecciones nacionales, regionales e internacionales y Periodista cultural en el diario “El Callao”. Vicedecano del periodismo nacional

Como Promotor cultural es Fundador de la Casa del Poeta Peruano, con 16 filiales nacionales y 7 internacionales en todo el mundo: Francia, Berlín, México, Ecuador, Uruguay, Argentina, Puerto Rico, Bolivia y Chile. Gestor-creador del DÍA DEL POETA (15 de abril), por ley 24616. además creador del parque del POEMA, en honor de César Dávila Andrade, máximo vate ecuatoriano (en Chiclayo)/ 2004. Organizador de 10 Encuentros Nacionales y 5 Internacionales de poesía y Literatura. (En este último 2002, asistieron 16 naciones de todo el mundo).

Actual Presidente Nacional Fundador de la Casa del Poeta Peruano y Presidente de la Confederación Perú-Boliviana de Poetas y Escritores, Capítulo Perú. En la creación, fue cogestor con Marcelo Arduz (Bolivia) .

Miembro de la Asociación International Writers and Artist Association, con sede en Toledo OH. 43635-2048. USA y Miembro de Honor de PALAS ATENEA.Asoc Cultural. La Paz, Bolivia.2002.

Es Diputado del Parlamento Mundial para Seguridad y Paz, con sede en Palermo Italia. Entidad Intergubernamental, con derecho a valija y pasaporte diplomático. Actual Encargado de Negocios. Actual Encargado de Negocios del Parlamento Mundial para todo el Perú, con oficina central en Lima Perú.

(Ver curriculum detallado aquí)